No necesito una casa, ni una guante cortado en los dedos, no necesito tu techo, ni la figurita imposible para llenar el álbum. No necesito crear recuerdos para tener una historia que contar, ni algo que beber para sentirme mejor. No necesito esa camisa, o ese pantalón de la vidriera, mucho menos los zapatos gastados que tengo. No necesito dinero, no necesito nubes claras, no necesito un auto, no necesito una lapicera azul.
Es el conjunto de cosas que te pide la vida. ¿Que es tu vida? una cantidad de tiempo en cuenta regresiva, y perder dos minutos te puede costar la vida, tal vez te pinchen la espalda para que puedas seguir corriendo y venzas la muerte. Miedo, pavor a la muerte, exceso de convulsión y ojos blancos a la muerte, tema prohibido, "shuu shuu", a la cucha, no sos bienvenido, miedo, miedo, morir.
Un mundo efímero, un hombre ruidoso, un francés me habla y no le puedo entender, una chica oculta entre las sombras me mira, me escucha pero no me dice nada.
lunes, 10 de noviembre de 2014
sábado, 8 de noviembre de 2014
jueves, 6 de noviembre de 2014
El corazón que ríe - Charles Bukowski
Tu vida es tu vida
no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión
mantente alerta
hay salidas
hay una luz en algún lugar
puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad
mantente alerta
los dioses te ofrecerán oportunidades
conócelas,
tómalas,
no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá
tu vida es tu vida
conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso
los dioses esperan para deleitarse
en ti.
en ti.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Un hombre en el río
La calma no parece llegar,
no sé que podría decirte,
pero en un día así, es mejor no decir nada
Crucé un laberinto hasta llegar a tus secretos,
no olvidé en dejar pistas para poder volver,
puedo volver con los ojos cerrados, igual
Hasta que conocí al hombre del río
y vi que nada le podía hacer daño,
su calma, en sus ojos, podía transmitir
alguien trato de advertirme lo que hace la ciudad,
pero quise fluir en ese mar de gente
como un pez, pescado
Quisiera estar en el lago hoy
y que el cielo calme mi alma
y que vos lo estés apreciando conmigo
No te vayas en esa canoa
puede que no haya un mañana
el dolor te podría seguir hasta el infinito
Hasta que conocí al hombre del río
y vi que nada le podía hacer daño
su calma, en sus ojos, podía transmitir
y si me dice que todo estará bien
solo dejare al río fluir
no supondré, no dudare.
Estoy listo para caminar
estoy listo para caminar sobre ese río.
no sé que podría decirte,
pero en un día así, es mejor no decir nada
Crucé un laberinto hasta llegar a tus secretos,
no olvidé en dejar pistas para poder volver,
puedo volver con los ojos cerrados, igual
Hasta que conocí al hombre del río
y vi que nada le podía hacer daño,
su calma, en sus ojos, podía transmitir
alguien trato de advertirme lo que hace la ciudad,
pero quise fluir en ese mar de gente
como un pez, pescado
Quisiera estar en el lago hoy
y que el cielo calme mi alma
y que vos lo estés apreciando conmigo
No te vayas en esa canoa
puede que no haya un mañana
el dolor te podría seguir hasta el infinito
Hasta que conocí al hombre del río
y vi que nada le podía hacer daño
su calma, en sus ojos, podía transmitir
y si me dice que todo estará bien
solo dejare al río fluir
no supondré, no dudare.
Estoy listo para caminar
estoy listo para caminar sobre ese río.
domingo, 2 de noviembre de 2014
Los dedos señalando no te dejan escapar
Cuando eramos chicos solíamos, con mi primo,
ir a la plaza de enfrente de la casa de mi abuela,
pasábamos tardes enteras jugando en las hamacas,
al fútbol, andar en bicicleta,
hasta que un día encontramos una rana en una zanja,
y nos quedamos fascinados por el pequeño anfibio verde,
Siempre me gustaron esos bichos raros,
así que lo levante, lo tuve un rato en la mano
hasta que salto y la deje ir.
Desde esa vez, pasábamos las tardes de domingo
buscando cuevas donde se alojaban estos simpáticos animales,
poníamos agua en sus cuevas, hasta que salia,
los agarrábamos, y al rato lo soltábamos,
una tarde juntamos a diez de ellos,
la regla era "no lastimarlos"
Pasamos años, y nos volvimos unos expertos,
ya no confundíamos las cuevas donde dormían las arañas,
ni las lombrices
Hasta que un día, mi primo, tan curioso que era
saco un corta plumas, y dijo que quería abrir a la pequeña rana que habíamos cazado.
Me negué por completo.
Insistía, y yo le decía que no,
la solté, pero no llego muy lejos que el ya la había agarrado,
lo único que podía hacer en ese momento era alejarme y no ver.
Para suerte del animal, ese corta plumas
estaba menos afilada que una cuchara,
y lo dejó ir.
Mis tíos y mi abuela se enteraron del suceso,
y todos, sin preguntar sacaron la conclusión
que el de la idea había sido yo, y todo ese pensamiento era sencillo:
Yo miraba películas de terror, por ende el morbo seguro lo tenia incorporado,
yo tenia armas de juguetes, y escuchaba esa música poco aceptada,
El era un chico de iglesia, que pocas cosas sus padres lo dejaban hacer,
imposible que a el se le ocurra tal atrocidad, seguro había sido culpa mía,
y sin preguntar, me señalaron como único culpable, como un hecho obvio de mi
"El le metió esa idea en la cabeza, el lo obligó a hacerlo"
Esto no es solo una de las mil anécdotas similares que un niño le pudo pasar,
pero me causa gracia el prejuicio de la gente, me causa gracia la iglesia y su religión,
me causa gracia la gente que se cree buena persona, la que cree tener el poder de juzgar,
los que te tiran piedras, los que discuten con la voz en alto,
los que mienten pero no les gusta que le mientan.
La multitud es eso, ojala nunca me consuma esa multitud
que poco coherente tienen sus planteos, y que el doble discurso le es natural
ir a la plaza de enfrente de la casa de mi abuela,
pasábamos tardes enteras jugando en las hamacas,
al fútbol, andar en bicicleta,
hasta que un día encontramos una rana en una zanja,
y nos quedamos fascinados por el pequeño anfibio verde,
Siempre me gustaron esos bichos raros,
así que lo levante, lo tuve un rato en la mano
hasta que salto y la deje ir.
Desde esa vez, pasábamos las tardes de domingo
buscando cuevas donde se alojaban estos simpáticos animales,
poníamos agua en sus cuevas, hasta que salia,
los agarrábamos, y al rato lo soltábamos,
una tarde juntamos a diez de ellos,
la regla era "no lastimarlos"
Pasamos años, y nos volvimos unos expertos,
ya no confundíamos las cuevas donde dormían las arañas,
ni las lombrices
Hasta que un día, mi primo, tan curioso que era
saco un corta plumas, y dijo que quería abrir a la pequeña rana que habíamos cazado.
Me negué por completo.
Insistía, y yo le decía que no,
la solté, pero no llego muy lejos que el ya la había agarrado,
lo único que podía hacer en ese momento era alejarme y no ver.
Para suerte del animal, ese corta plumas
estaba menos afilada que una cuchara,
y lo dejó ir.
Mis tíos y mi abuela se enteraron del suceso,
y todos, sin preguntar sacaron la conclusión
que el de la idea había sido yo, y todo ese pensamiento era sencillo:
Yo miraba películas de terror, por ende el morbo seguro lo tenia incorporado,
yo tenia armas de juguetes, y escuchaba esa música poco aceptada,
El era un chico de iglesia, que pocas cosas sus padres lo dejaban hacer,
imposible que a el se le ocurra tal atrocidad, seguro había sido culpa mía,
y sin preguntar, me señalaron como único culpable, como un hecho obvio de mi
"El le metió esa idea en la cabeza, el lo obligó a hacerlo"
Esto no es solo una de las mil anécdotas similares que un niño le pudo pasar,
pero me causa gracia el prejuicio de la gente, me causa gracia la iglesia y su religión,
me causa gracia la gente que se cree buena persona, la que cree tener el poder de juzgar,
los que te tiran piedras, los que discuten con la voz en alto,
los que mienten pero no les gusta que le mientan.
La multitud es eso, ojala nunca me consuma esa multitud
que poco coherente tienen sus planteos, y que el doble discurso le es natural
Yo solo era un niño de doce años
Tratando de divertirse,
Pero eso jamas lo vieron
Oasis en el desierto, esa gente que es el respiro
No eran más que unas personas raras en un lugar laborar raro.
Creo que si nos hubiéramos cruzado en algun boliche,
nos hubiéramos odiado, solo por el prejuicio de ser distintos.
Aquel sitio era la tortura misma, y la salvación eran estas personas.
No era complicado mantener una conversación con cualquiera de ellas,
hasta el más tímido podía dar una respuesta de dos lineas, y continuar.
El quiebre fue el día que se decidió alargar esa relación hasta después del trabajo,
fue un riesgo, que nunca se tuvo en cuenta.
Después de aquella salida todo podía volverse un verdadero fracasa o no,
¿Por que? muy sencillo, afuera de ese lugar creíamos no necesitar el respiro
de cada uno de nosotros, creíamos que eramos los oasis en el desierto,
pero fuera del desierto el oasis deja de ser increíble,
Tal vez el agua de ese oasis, en la gran ciudad, era horrible de tomar.
Sin embargo, la primer salida con ellos, debo admito que me sentí
un sapo de otro pozo, creí que había sido un error haber salido con ellos,
No porque fueran malas personas, todo lo contrario
agradezco tanto que hayan insistido en que vaya,
Si no, porque no pude entablar una conversación completa con alguno de ellos
Pero hubo algo esa noche que hizo ruido en mi mente,
la pase bastante bien, aunque algun novio celoso me marco
cual jugador de fútbol, durante toda la noche,
o algunos comentarios estaban de más,
o aquellas conversaciones que nada podía acotar.
Hubo algo esa noche, que me hizo volver una y otra vez,
cada vez con más ganas, esos juegos, esa incertidumbre,
poder ser yo, de apoco,
Sigo juntandome con esas personas,
y a veces salen esas preguntas
¿Por que nos seguimos juntando, no somos parecidos en nada?
Tal vez descubrimos que el mundo era un gran desierto,
y necesitábamos de este hermoso oasis todo el tiempo.
Creo que si nos hubiéramos cruzado en algun boliche,
nos hubiéramos odiado, solo por el prejuicio de ser distintos.
Aquel sitio era la tortura misma, y la salvación eran estas personas.
No era complicado mantener una conversación con cualquiera de ellas,
hasta el más tímido podía dar una respuesta de dos lineas, y continuar.
El quiebre fue el día que se decidió alargar esa relación hasta después del trabajo,
fue un riesgo, que nunca se tuvo en cuenta.
Después de aquella salida todo podía volverse un verdadero fracasa o no,
¿Por que? muy sencillo, afuera de ese lugar creíamos no necesitar el respiro
de cada uno de nosotros, creíamos que eramos los oasis en el desierto,
pero fuera del desierto el oasis deja de ser increíble,
Tal vez el agua de ese oasis, en la gran ciudad, era horrible de tomar.
Sin embargo, la primer salida con ellos, debo admito que me sentí
un sapo de otro pozo, creí que había sido un error haber salido con ellos,
No porque fueran malas personas, todo lo contrario
agradezco tanto que hayan insistido en que vaya,
Si no, porque no pude entablar una conversación completa con alguno de ellos
Pero hubo algo esa noche que hizo ruido en mi mente,
la pase bastante bien, aunque algun novio celoso me marco
cual jugador de fútbol, durante toda la noche,
o algunos comentarios estaban de más,
o aquellas conversaciones que nada podía acotar.
Hubo algo esa noche, que me hizo volver una y otra vez,
cada vez con más ganas, esos juegos, esa incertidumbre,
poder ser yo, de apoco,
Sigo juntandome con esas personas,
y a veces salen esas preguntas
¿Por que nos seguimos juntando, no somos parecidos en nada?
Tal vez descubrimos que el mundo era un gran desierto,
y necesitábamos de este hermoso oasis todo el tiempo.
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