martes, 28 de mayo de 2013

Si jugara al ajedrez conmigo mismo
¿empataría?, ¿una parte de mi perdería?
¿una parte de mi ganaría?, ¿me dejaría perder y ganar?
como una decisión mal tomada
que el karma eligió que me vaya bien.
Como cada problema que nos trae guerra y paz.
 Sucede siempre, la vida es un ajedrez
tenemos todas las piezas para combatir,
hasta las del enemigo.
Podemos manejar las herramientas del enemigo.

Dejalo perder, el ganara otra cosa
O dejalo ganar, vos vas a ganar algo.

Cuando se pierde también se gana.
Solo dale en el punto justo y la reina morirá.



Empiezan diciéndote que estas equivocado
que lo correcto seria tal o tal cosa,
algo completamente distinto a lo que sos vos.

Mientras más importante seas en el mundo
más pagaran para matarte.


Nos hacen creer que ser rico
es ser trabajador, honesto, inteligente.
La primer gran mentira que escucharas
y hasta, si sos lento,
la creerás hasta siempre.

lunes, 27 de mayo de 2013

Miro la puerta de entrada, y espero que no estés ahí
Sorbo a sorbo se baja mi whisky y la hora avanza
Hablo con algunas personas, algo más del montón
y espero que no entres por esa puerta.

Un cigarrillo va, los hielos se derriten,
una buena charla de amigos me calma.
No puedo dejar de llamarte con la mente
pero no creo que me estés escuchando.
Espero que no me mal interpretes.
Me pasé de copas un poco
y le digo que te extraño, al mozo.
El mozo me dice: "Entonces buscá una mesa de dos"

Mientras espero a entrar al baño
un hombre te nombró al pasar, hablando por su teléfono,
Y en los escritos de la pared busco tu nombre
en busca de una señal.

Y lo encontré
¿Será una señal o tendré que tomarme otro whisky?

Tu canción favorita ya sonó, y la que me recuerda a vos esta por venir
y se que ahí tendré que olvidar más.

Son las cinco de la madrugada y las puertas se cierran
Un amigo me dice que te cruzó en el pasillo.
No quiero creerlo.
Mi camisa esta arrugada
y estoy algo despeinado.
El mareo, el olor a cigarro

Mejor irse, algún día te encontrare.




lunes, 20 de mayo de 2013

Contrarreste una obviedad hacia donde podía ir.
La condición era que sea lo más rápido posible
más rápido que el sol.
Y nadando sobre el lago me propuse
partir hacia la luna.
Hidratado con agua
viviría tres día más,escuché...

Muchos veían mis lagrimas camufladas
Esa expresión tan comercial...
pero dentro siempre hay muchas cosas
cosas inexpresables, nunca saldrán

Me hundo y elevo cada vez más
no hay sentido, pero si una conexión.
¿Por que cada energía, que se acerca a mi, explota?

es tan increíble, poco tangible, no lo entiendo

Dame la mano, es como el cielo,
las piedras me hunden un poco más.
solo hay oscuridad, las cuerdas no se soltaran de mis pies.
los peces me rodean, porque el karma se está vengando
Me miran desde la orilla, con tanto rencor.
¿Cuanto puedo durar bajo el gran charco?
cada fantasma que me mira es una especulación mía.
cada fantasma que veo es la imaginación de otro.

El silencio, la sensibilidad que uno siente.
es como estar solo y acompañado al mismo tiempo.




Cuando era pequeño creía que el viento se creaba de un gigante que suspiraba. Al escuchar, de mi madre, la explicación de como se originan, jamás nombro al gigante, lo cual pensé que se le olvido. Aún creo que se olvido de decírmelo.

jueves, 16 de mayo de 2013




"Cuando éramos chicos
había una extraña casa
todas las cortinas estaban
siempre bajas
y nunca oíamos voces adentro
y el patio estaba lleno de cañas
y nos gustaba jugar en las cañas
a que éramos Tarzán
(aunque sin ninguna jane)
y había un estanque de peces
grande 
lleno de los peces 
más gordos que hubiéramos visto 
y eran mansos 
venían a la superficie del 
agua y agarraban pedacitos 
de pan de nuestras manos. 
nuestros padres nos habían 
dicho: 
¨no se acerquen a esa casa¨ 
así que, por supuesto, 
lo hacíamos. 

nos preguntábamos si alguien 
vivía ahí. 
las semanas pasaban y nunca 
veíamos a nadie. 

pero un día 
escuchamos una voz 
desde la casa 
¨¡PUTA DE MIERDA!¨ 

era la voz de 
un hombre. 

entonces la puerta 
de la cocina 
se abrió de golpe 
y un hombre salió. 

tenía una botella de whisky 
en la mano derecha 
y más o menos 30 años. 
un cigarrillo 
colgaba 
de su boca 
y necesitaba afeitarse. 
su pelo estaba 
salvajemente revuelto 
y andaba descalzo 
en camiseta y pantalones. 
pero sus ojos 
eran 
brillantes. 
encandilaban 
con su brillo 
y nos dijo, 
¨hey, caballeritos, 
espero que estén 
pasando un buen rato¨. 

entonces se rió 
y volvió a la casa. 

nosotros nos fuimos 
de vuelta al patio de mis padres 
y pensamos sobre eso. 
Decidimos que, nuestros padres,
nos querían alejar de ahí 
porque no querían 
que viéramos a un hombre 
como ése, un hombre 
fuerte y natural 
con 
bellos ojos. 

nuestros padres 
estaban avergonzados 
porque ellos 
no eran como ese hombre, 
por eso nos querían 
alejar de allí. 
pero volvimos 
a aquella casa 
y a las cañas 
y a los mansos peces. 
volvimos muchas tardes 
durante muchas 
semanas 
pero nunca 
vimos 
ni oímos 
al hombre de nuevo. 
las cortinas estaban 
bajas 
como siempre 
y todo estaba quieto. 

entonces un día 
mientras volvíamos de la escuela 
vimos la casa. 

se había incendiado, 
no quedaba nada, 
solo unos cimientos negros 
chamuscados y retorcidos 
y fuimos al estanque 
y no había agua 
y los peces gordos y naranjas 
estaban muertos ahí, 
secándose. 

volvimos al patio de mis padres 
y hablamos sobre 
eso. 
y decidimos que 
nuestros padres habían 
quemado la casa, 
y habían matado 
a los peces 
porque todo 
era tan bello, 
incluso el bosque 
de cañas habían 
quemado. 
habían tenido miedo 
del hombre 
de los ojos 
bellos. 

y nosotros tuvimos miedo entonces 
de que a lo largo de nuestras 
vidas 
cosas como ésa 
sucedieran, 
que nadie quisiera 
que otro sea 
fuerte 
y bello, 
que nunca lo permitirían, 
y que 
mucha gente 
tendría 
que morir."


Charles Bukowski - El hombre de los bellos ojos.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Una vez hice un viaje al pasado, pero no estaba preparado, fallé. Ese chico en la escuela era, no sé, lo recordaba más pequeño. Es como si nunca pudiese superarlo, como un monstruo que se alimenta de mis terribles pensamientos, crecerá más y más en sus próximo cuarenta años. Algún día estaré preparado, y mi zapato sera el que aplaste tu cabeza y cuando suceda eso, vos viajaras hasta ese momento a vengarte, algo de nunca acabar.