Desde esta perspectiva la apreciación de la naturaleza puede llegar a ser visceral, pero no siempre.
Ahora tirados en el piso sobre una alfombra bordo clásica vieja, pero sin olor, miramos por el ventanal de esta casa un sin fin de momentos que durante la semana son difíciles de percibir. Como aquel gusano intentando escapar del pico de la paloma, retorciéndose,o las gotas en la ventana que dibujan rostros, a veces divinos, y otras de amigos que se han ido.Pero nótese aquel árbol en la vereda de enfrente que todo lo dice.
Afuera llueve, y el viento no deja de soplar. Difícil es simular el canto tétrico del viento,pero al árbol nada parece importarleporque se mueve de aquí para allá,flameando las ramas, y sus hojas distorsionando el sonido malévolo por canciones bellas y hasta se permite moverse ante los ojos que quera verlo.
Aquel árbol me hace acordar a vos, te dije. Y tu mirada se desconcertó, porque claro, quien te compara con un árbol?
Pero yo relaciono un show, un acto, una coreografía que a simple vista no se aprecia.
Vos sos el árbol, y el viento la música. Cuando la música sopla, vos bailas.
La imagen en mi mente logra embellecer la naturaleza un poco más. Y al decirte esto tal vez se me erizen los pelitos de la nuca, o se me cristalicen los ojos como un sello de emoción, o me sonroje un poco. Pero es el precio que uno debe pagar, son esas cosas que causas con solo mover tu cuerpo.
domingo, 3 de julio de 2016
El árbol y el viento
jueves, 23 de junio de 2016
Llamada perdida
El tubo de un teléfono público,
colgando,
tambaleándose de su cable,
a la tarde,
a esa hora donde es tarde,
pero todavía no es oscuro del todo,
los pueblerinos lo miran tambalear, mientras siguen sus caminos
de vuelta con las compras
del almacen en sus manos,
no se preguntan,
ni se mueren por saber
porque el tubo del teléfono
está colgando.
Ellos perdieron la intriga
que es algo así como perder la esperanza
jueves, 2 de junio de 2016
Todos los días es un palo en la rueda
Distinto palo, misma caída
A veces me rindo, y otra vez caigo a propósito
Con ganas de romperme la cara en el asfalto.
La realidad apesta mucho,
Todos los días la rueda gira
Y el palo se aproxima
Personas, trabajos, parejas
A veces todo junto
Y ahí explotas
Y necesitas vacaciones
Y el estrés
Y los nervios
Y el dolor de estómago
Y el dolor de cabeza
Insomnio,
Acidez,
Llorar,
Emborracharse
Drogarse
Quince días fuera de la ciudad
Y de vuelta a vivir
lunes, 23 de mayo de 2016
Tanto amor tengo para dar
Y no tengo a quien.
Los años me han dejado solo
Más de lo que merezco,
O me temo a pensar que si lo merezco.
Depositar tu amor en una persona
Es más importante a que te amen.
Si no tenés la calma
Te apagarás
La llama tiene excepciones
Sólo, si se mantiene la locura y la constancia.
miércoles, 2 de marzo de 2016
El sillon de la espera
Dentro de una hora saldrá el sol
Y yo sigo en el mismo sillón,
pensando.
Que noche larga, por Dios.
No he pegado ni un ojo
Y los dientes rechinan
al compás de "lilac wine"
Si fuera fácil ausentarse un rato del mundo
Cuando era más joven podía.
Ahora todos estos artefactos te obligan a desvelarte.
Café, café y café pasaron por mi garganta.
Litros de café.
Un pensamiento ronda y no me deja dormir.
Tus últimas palabras fueron “el tiempo no corre a tiempo tuyo, ni mío”
Que feo es darse cuenta que uno no esta preparado para perder
Dentro de una hora se ocultara el sol
Y yo sigo en el sillon de la espera
Que cómodo es vivir así
Oh pero que tortura, dulce tortura
martes, 29 de diciembre de 2015
Camuflaje
un día llovió y pude llorar
mis lagrimas, con la lluvia,
parecieron camuflarse sobre la gente que nada lo ve.
Y una noche grité
metiendo la cabeza
bajo el agua en la bañera
y mi grito no fue escuchado
por la gente que nada lo escucha
por años creí que ocultar esto que siento
iba a ser un alivio para los demás
pero no pensé en mi, grave error.
lo que no se dice te contamina,
y a veces no hay tiempo que valga
un día llovió y lloré,
y te crucé en la calle
no notaste mi llanto,
se bien como ocultarte cosas
tampoco notaste que me sacaste una sonrisa
aquel día en la ventana
como otras tantas que nunca viste
a veces no quiero ocultar esas cosas
pero la pregunta siempre es:
¿yo me oculto o vos simplemente no me ves?
A veces no hay tiempo que valga
un día salió el sol y lloré
y no me importó llorar
desde ahí me siento mejor.
martes, 1 de diciembre de 2015
El rayo y el pararrayos
donde te vi y me sonreíste,
pero no apareciste.
Y en ese momento
me di cuenta
que sos como un rayo,
nunca cae en el mismo lugar...
Ésto me hizo pensar
que haberte conocido
fue pura suerte.
por lo tanto, creo que,
para que hayas aparecido el día en que te conocí,
debí haber sido un buen pararrayos.
yo nací estático y vos vivaz,
y creyendo que
estos dos objetos nunca se iban a encontrar,
se chocaron una noche,
y fueron uno en un segundo.
y el para-rayos se quedó con algo dentro
que nunca pudo sacar.
el pararrayos siempre esperó